¿Sabías que la carne cumple perfectamente con las necesidades nutricionales de las embarazadas?

La alimentación en la mujer embarazada

Comer carne durante el embarazo, 100% saludable

Durante el embarazo, los requerimientos nutricionales de las mujeres crecen considerablemente. Lógicamente, el gasto energético es mayor en las mujeres embarazadas, a lo que se suma el suministro extra de nutrientes que necesita el bebé. Aquí es donde alimentos como la carne son fundamentales dentro de una dieta variada y equilibrada.


Proteínas para la madre y el bebé

La necesidad de nutrientes sitúa a la alimentación en un puesto prioritario de importancia a la hora de planificar y gestionar de manera óptima un embarazo. El consumo de nutrientes diarios es más exigente en esta etapa, y una alimentación variada y equilibrada resulta esencial para evitar cualquier problema en este sentido. Las necesidades de proteínas durante el embarazo se incrementan y según la EFSA, se recomienda un aumento en la ingesta de proteínas en mujeres embarazadas de 1g, 9g y 28g al día en el primer, segundo y tercer trimestre, respectivamente. La carne es un excelente alimento para dar respuesta a estos requerimientos, dado su alto contenido en proteínas, lo que asegura un buen desarrollo del embarazo y favorece, por ejemplo, la formación de nuevos tejidos.

La carne, beneficiosa en el embarazo


Vitaminas y minerales de la carne 

Los productos cárnicos aportan vitaminas importantes, como por ejemplo, la vitamina B12 y la vitamina B6. Entre las muchas propiedades de estas vitaminas, encontramos su función sobre la diferenciación celular, algo esencial durante el embarazo. La vitamina B12 contribuye al proceso de división celular y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso. Además, la vitamina B6 ayuda a regular óptimamente la actividad hormonal. Cortes como chuletas y carne magra de cerdo o chuleta de cordero y ternera, son fuente de vitamina B12 y el solomillo de cerdo y la carne magra de ternera son fuente importante de vitamina B6 y en carnes como el conejo existe un alto contenido en ambas vitaminas.

El aporte de minerales de la carne tiene un papel muy beneficioso para las mujeres embarazadas. El hierro contribuye al transporte normal de oxígeno en el cuerpo y a la formación normal de glóbulos rojos y hemoglobina. El solomillo de buey y la carne magra de ternera son buenas fuentes de hierro.

El zinc, por otro lado, contribuye a la síntesis normal del ADN, así como al metabolismo de la vitamina A. Encontramos fuentes importantes de zinc en la carne magra del cerdo,  el cordero y la carne magra de ternera, mientras que la carne de conejo es fuente de minerales como el fósforo y potasio.


Una alimentación saludable durante el embarazo

A continuación, vamos a recordar una serie de pautas generales alimenticias muy útiles para la mujer embarazada. Un decálogo saludable a seguir durante la gestación:

  1. Mantenerse hidratada. Se aconseja beber 2 litros de agua al día en el primer trimestre y aumentar 0,5 litros, en especial si hay retención de líquidos en el segundo y tercer trimestre.
  2. Comer en ambientes tranquilos, procurando masticar despacio y repetidas veces.
  3. Cuidar el peso. No se tiene que  multiplicar por dos lo que comes.
  4. Aumentar la frecuencia de comidas, 4 ó 5 al día, en cantidades moderadas y recordando la importancia de no saltarse el desayuno, ya que es fundamental para afrontar el día con energía.
  5. Mejor optar por técnicas de cocción suaves: al vapor, al horno, en papillote...
  6. Consumir alimentos ricos en ácido fólico. Un nutriente presente en la carne que cobra especial relevancia durante la gestación por su contribución al desarrollo de los tejidos maternos. El hígado, constituye una fuente importante de ácido fólico.
  7. Cocinar bien (> 75 ºC) los alimentos como pescados, las carnes, los huevos… Y lavar bien con agua y desinfectante apto para el agua de bebida, las frutas y verduras antes de consumirlas, incluso las ensaladas ya preparadas en bolsa, para evitar riesgos alimentarios.  
  8. Consumir alimentos ricos en proteínas y hierro. Los productos cárnicos aportan proteínas de alto valor biológico y hierro hemo de alta biodisponibilidad.
  9. Evitar el alcohol y limitar bebidas energéticas, café y té. Moderar el consumo de sal.
  10. Adecuar la actividad física a cada momento del embarazo.

 

EL PAPEL DE LA CARNE EN LA SALUD DE LA MUJER

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