No es recomendable seguir una dieta estricta y restrictiva, sino todo lo contrario. En la variedad y el equilibrio está la clave.

Alimentación saludable

Comer mejor es fácil si sabes cómo.

Arrancamos el año todavía con el último polvorón de la despensa sin desenvolver y ya estamos pensando en cómo podemos resetear nuestra alimentación y empezar a comer de manera equilibrada y saludable. 

Y como si del “día de la marmota” se tratara, tenemos la extraña sensación de estar viviendo este día una y otra vez. El déjà vu de la dieta post fiestas es casi una tradición más, la más tediosa del año para algunos. Por eso en Carne y Salud nos hemos propuesto que esto deje de ser así. 

Aquí tienes algunos trucos que te ayudarán a retomar buenos hábitos en la comida casi sin darte cuenta.

 

1. Dale un repaso a la pirámide nutricional. 

En ella se encuentran todos los grupos de alimentos que, sin duda, deben formar parte de nuestra alimentación diaria. No es nada recomendable seguir una dieta estricta y restrictiva, sino todo lo contrario. En la variedad y el equilibrio está la clave.

Tan solo poner en orden los grupos de comida y seguir una pauta de alimentación variada según nuestro estilo de vida. ¿Haces ejercicio con frecuencia? Descubre cómo puede ayudarte la carne a rendir mejor en la práctica deportiva. A partir de cierta edad, los requerimientos nutricionales varían. Por tanto, deberás tener en cuenta cuál es la alimentación ideal en la tercera edad. Algo similar ocurre cuando las mujeres están embarazadas o en periodo de lactancia, estos son los requerimientos nutricionales durante el embarazo.

Si atendemos a las ventajas que nos ofrece la dieta mediterránea, sabremos aprovechar lo mejor de cada grupo de alimentos, descubriendo que comer mejor es mucho más sencillo de lo que imaginábamos.

2. Los productos frescos siempre son un acierto. 

¡Saquemos al detective que llevamos dentro! Cada temporada del año tiene sus características climatológicas, que afectan en gran medida a los productos de temporada, pero, ¿sabemos realmente cuáles son y qué hacer con ellos? 

El frío de enero, por ejemplo, acompañado de asados y guisos, siempre se afronta de otra manera. Caldos, calderetas, estofados… Puedes coger algunas ideas en este post. 

Calidad nutricional, precio, sabor, fibra … Son algunas de las ventajas que conllevan los productos de temporada. Los  alimentos frescos son además sostenibles, y beneficiosos para la economía local. Un win-win en toda regla.

3. Sigue las mejores técnicas de cocinado en tu cocina. 

Es el momento de anudarnos el delantal y sacar al cocinero que llevamos dentro. Dedicarle tiempo y cariño al cocinado, utilizando productos frescos y de calidad, unido a una buena técnica cocinando supone la combinación perfecta a la hora de sacarle el máximo partido a los beneficios de cada alimento. Aquí tienes algunos consejos.

Si durante la semana no tienes tiempo de cocinar, dedica algún rato  del fin de semana para organizar tus comidas diarias, e incluso puedes aprovechar para cocinar las recetas más elaboradas. 

4. Deja de pensar en lo que NO puedes comer. 

Una vez apartada la palabra dieta de nuestra mente, nos habremos quitado un enorme peso de encima. Por ello, os recomendamos que, en lugar de pensar en todas aquellas comidas altas en carbohidratos que no podemos comer, dediquemos ese esfuerzo a elaborar menús saludables que nos motiven. Nuestro perfil de Instagram está repleto de ideas de recetas saludables y muy sabrosas.

5. Gana puntos extra fuera de la cocina.

Detalles como optar por agua en vez de un refresco, incluso tener una botella de agua mientras trabajamos para mantenernos hidratados, también suma. Tomar conciencia de cómo comemos y cuándo comemos, añadir la sal únicamente a los platos ya cocinados, son algunos tips sencillos que podemos ir incorporando a nuestra rutina. 
Por último, ¡paciencia! Roma no se construyó en un día, optar por una alimentación saludable y equilibrada es una carrera de fondo que acaba de comenzar.

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