La carne es uno de los alimentos de mayor valor nutricional y uno de sus principales componentes son las proteínas

La carne, fuente de valor nutricional y bienestar general

Consumo de carne y efecto sobre la sensación de saciedad

La carne es uno de los alimentos de mayor valor nutricional. Uno de sus principales componentes son las proteínas, las cuales contienen todos los aminoácidos esenciales. 
Éstas tienen un papel muy importante en nuestro organismo ya que constituyen el principal componente estructural de los tejidos, son el único macronutriente que contiene nitrógeno, son precursores de la síntesis proteica [1], y además se relacionan con una mayor sensación de saciedad [2].

La sensación de saciedad esta mediada por una serie de reacciones físicas y hormonales, en las cuales una zona del cerebro llamada hipotálamo tiene una participación muy activa, pues recibe, coordina y procesa diversas señales producidas por el sistema digestivo o relacionadas con la alimentación (concentración de nutrientes en sangre, hormonas liberadas por el tejido adiposo, etc.) [3].

Una vez procesadas estas señales, las distintas áreas del hipotálamo median una respuesta en forma de diferentes neuropéptidos y neurotransmisores que a su vez interaccionan entre sí provocando, bien una señal de apetito, o bien una señal de saciedad. Esto ocurre gracias a la acción conjunta de los diversos sistemas como el nervioso central, periférico, endocrino, inmunitario, adiposo y digestivo [3].

Gracias a este perfecto engranaje de todos los sistemas, en todos los casos, cada vez que ingerimos algún tipo de alimento se activa el centro de saciedad y se produce la inhibición del hambre y disminuyen los niveles de ghrelina, la hormona responsable de generarnos la sensación de hambre y por otra parte, aumentan los de leptina, la hormona reguladora del apetito. 

Sin embargo, en el control de la saciedad también influyen otros factores como son el estrés, el sueño y la actividad física [3], o incluso la composición nutricional del alimento consumido [2].

En este sentido, diversos estudios demuestran que las proteínas activan la liberación de la hormona de la saciedad y esto es debido a que juegan un papel muy importante en la transmisión de esa información [2]. Esta sensación producida por las proteínas ayuda a la realización de ingestas menos calóricas y a disminuir la sensación de apetito.

Por ello, es aconsejable el consumo moderado de alimentos ricos en proteínas (como la carne, el pescado, los huevos o los lácteos) en cualquiera de las cinco comidas que se puedan realizar al día.

A modo de resumen, podemos señalar que es muy importante seguir las ingestas recomendadas de consumo de carne ya que es uno de los alimentos que puede considerarse como buena fuente de proteínas, y que, en el conjunto global de una dieta variada y equilibrada, junto con la realización de ejercicio físico, puede contribuir al bienestar global de las personas aportando valor nutricional y placer gastronómico. 

 

[1] Atherton PJ, Smith K. Muscle protein synthesis in response to nutrition and exercise. J Physiol.
2012;590(5):1049-57.

 

[2] Chillón, J., Caraig, B., Leidy, H. et al. “The Effectes of increased Protein Intake on Fullness: A Meta-
Análisis and its Limitations”. J Acad Nutr Diet, 2016.

 

[3] Guyton, A.C; Hall, J.E. Tratado de Fisiología médica. 2016. 13ª Edición. Elsevier España. Madrid.
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