La restricción de alimentos de origen animal puede comprometer el aporte de diversos nutrientes esenciales para el organismo

Efectos de la restricción de alimentos de origen animal en la edad pediátrica

La restricción de alimentos de origen animal puede comprometer el aporte de diversos nutrientes esenciales para el organismo y por consecuencia, presentar efectos negativos en el crecimiento y desarrollo en el organismo durante la edad infantil, como déficits nutricionales que conllevan a enfermedades como raquitismo, déficits neurológicos o baja densidad mineral ósea. Una dieta vegana debe de estar suplementada por vitamina B12 y vitamina D y yodo, en cualquier caso, mientras que otros nutrientes como el hierro, calcio, ácido docosahexaenoico y el zinc, deben valorarse caso por caso. Durante el crecimiento y desarrollo, la alimentación debe ser variada y equilibrada, incluyendo todos los grupos de alimentos.

Carne y salud en la edad pediátrica

Hoy en día, existe una preocupación creciente por la salud y su mantenimiento. Cada vez la población es más consciente del impacto que tiene la nutrición en la salud, y disponen de una variedad de información, de todo tipo a fácil alcance.  
Paralelamente, han cobrado cierta popularidad tendencias en alimentación como el veganismo o el vegetarianismo, patrones dietéticos que restringen total o parcialmente el consumo de alimentos de origen animal. 

Sin embargo, se establece que la restricción de alimentos de origen animal puede comprometer el aporte de nutrientes esenciales que son de vital importancia, especialmente en etapas de crecimiento y desarrollo. Estas dietas restrictivas en la población pediátrica pueden tener un gran efecto e impacto sobre la salud, pudiendo provocar deficiencias nutricionales llevando a consecuencias negativas en el crecimiento y desarrollo del niño. Por consecuencia, no se recomiendan durante la infancia y adolescencia.

Desgraciadamente, cada vez más niños y adolescentes muestran un distanciamiento de patrones dietéticos variados y equilibrados, debido mayoritariamente a la predisposición familiar por dietas que se alejan de estas [1].

Existe una variedad de evidencia científica que apoya que la restricción de carne de la dieta no es recomendable para la población infantil:

El reciente estudio “Vegan diet in children and adolescents. Recommendations from the French-speaking Pediatric Hepatology, Gastroenterology and Nutrition Group (GFHGNP)” concluye que los niños sometidos a este tipo de dietas deben ser remitidos a profesionales de la salud, ya que pueden causar en ellos inevitables e importantes deficiencias nutricionales [1]. 

En un caso de estudio publicado este mismo año se observa que la causa de raquitismo en un niño de 13 meses fue una lactancia prolongada por una madre vegetariana seguida por una dieta vegana en el niño ocasionando importantes deficiencias nutricionales [2]. 

Otro estudio de 2019 ha demostrado que las dietas vegetarianas y veganas suelen estar asociadas con una densidad mineral ósea más baja en comparación con las dietas omnívoras, ya que la restricción de ciertos alimentos en la dieta puede llegar a presentar una deficiencia de nutrientes, y como consecuencia, una menor densidad mineral ósea y fracturas [3].  

Adicionalmente, un estudio publicado hace unos meses en Critical Reviews in Food Science and Nutrition,  concluye que dietas veganas y vegetarianas pueden estar asociadas con riesgos graves en el crecimiento de fetos y niños y pone en entredicho que las dietas vegetarianas o veganas “adecuadamente planificadas” sean tan apropiadas como las dietas omnívoras [4].

Pero no solo hay evidencia científica, desgraciadamente existen casos reales en los que un patrón dietético restrictivo en la población infantil ha tenido daños graves como hospitalizaciones por desnutrición, déficits neurológicos por un déficit importante de vitamina B12, tal como indicó el doctor Francisco Javier Martín, responsable del Servicio de Gastroenterología del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona [5] , e incluso la muerte. Para evitar estas situaciones, en Italia se ha llegado a presentar un proyecto de ley al Parlamento italiano [6] donde se propone hasta un año de cárcel en caso de imponer una dieta vegana a un menor.

Dicho lo anterior, podemos observar cómo este tipo de dietas no es lo recomendable para la salud y desarrollo de los niños. La Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición (ESPGHAN), así como muchos especialistas no recomiendan este tipo de dietas en esta etapa [1] [5] [7]. Otras sociedades como la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) indican que, como cualquier otro tipo de alimentación desequilibrada, pueden tener consecuencias negativas sobre la salud y el crecimiento de niños y adolescentes.

En este tipo de dietas es esencial el monitoreo dietético regular por profesionales de la salud [1], ya que, por ejemplo, en los bebés con este tipo de dietas, las deficiencias de hierro y vitamina B12 son inevitables

En el caso de personas que elijan una dieta vegana como estilo de vida, la suplementación con vitamina B12 y vitamina D y yodo siempre es necesaria, mientras que el hierro, calcio, ácido docosahexaenoico y el zinc deben valorarse caso por caso [1] [8]. 

Nutrientes comprometidos en una dieta vegana

A continuación, se presentan nutrientes esenciales que pueden presentar deficiencias en una dieta vegana en comparación con una dieta omnívora:

-    Proteínas: en la edad infantil, la digestibilidad de las proteínas es el principal inconveniente. Al contrario de las fuentes dietéticas de origen animal, las proteínas de origen vegetal no presentan una alta biodisponibilidad, lo que está relacionado con la presencia de la pared celular que dificulta la accesibilidad a sus proteínas1. Además, algunos alimentos ricos en proteínas vegetales presentan factores, denominados “antinutrientes”, que pueden limitar la absorción de proteínas, como lo son los taninos, fitatos, glucosinatos, entre otros1. Asimismo, las proteínas de origen vegetal carecen de algunos aminoácidos esenciales, al contrario que las proteínas de origen animal, considerando estas últimas proteínas de alto valor biológico [9].  

-    Minerales: se ven comprometidos minerales como el hierro, zinc y calcio, que son micronutrientes esenciales que ejercen múltiples y variadas funciones fisiológicas importantes. En cuanto al hierro, la biodisponibilidad del hierro es mucho mayor (20-30%) en alimentos provenientes de origen animal como la carne, en comparación con el hierro del que disponen los alimentos de origen vegetal (2-5%), por lo que estas dietas están expuestas a la deficiencia de hierro [1] [10].  Por otro lado, en una dieta omnívora, la mitad de la ingesta de zinc proviene de alimentos de origen animal. Los alimentos de origen vegetal que contienen zinc contienen fitatos y oxalatos los cuales limitan su absorción [1].  Respecto al zinc y al hierro en los niños veganos, una vez que finalizan la alimentación complementaria (a base de fórmulas de arroz o soja), necesitan que se les monitoricen los niveles de estos minerales, y comenzar una suplementación si desarrollan déficit. Cabe recalcar, que los niños que ya no beban leche/fórmula de crecimiento los requisitos de hierro estarían cubiertos con la ingesta de carne [10].

En cuanto al calcio, es necesaria la suplementación en niños tan pronto como disminuya la ingesta de fórmulas a base de arroz o soja, y de manera rutinaria en adolescentes [1]. 

-    Vitaminas: se pueden ver comprometidas las ingestas de vitamina B12 y la vitamina D. La vitamina B12 solo se encuentra de forma natural en los alimentos de origen animal. En el caso de la vitamina B12 la suplementación es necesaria a cualquier edad, así, aquellos niños que no tomen fórmulas que la incorporen deben hacerlo bajo suplementación, que deberá mantenerse en todas las etapas de la vida. En el caso de la vitamina D, en ausencia de complementos, los niños y adolescentes veganos son particularmente vulnerables a presentar deficiencia de esta vitamina, por lo que necesitan mayor suplementación que la población en general [11].

-    Ácidos grasos esenciales: el DHA y EPA son ácidos grasos poliinsaturados omega-3, que contribuyen al correcto desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso central. Una vez se finaliza la alimentación complementaria, es importante garantizar su aporte a través de suplementación [1].

Las dietas veganas y vegetarianas, al ser dietas restrictivas, no están recomendadas durante la infancia y la adolescencia por el riesgo de presentar deficiencias nutricionales [1]. En cualquier caso, estas dietas deben ser monitorizadas por un profesional de la salud, quien será el encargado de especificar qué se debe suplementar y en qué cantidad.

Durante el crecimiento y desarrollo, la alimentación debe ser variada y equilibrada e incluir todos los grupos de alimentos. La carne es un alimento que ofrece múltiples beneficios nutricionales, con una amplia variedad de nutrientes de fácil asimilación por el organismo humano. Es fuente esencial de nutrientes y su consumo está recomendado por los organismos de salud. Es fuente de proteínas de alto valor biológico, que contienen todos los aminoácidos esenciales, así como de vitaminas como la vitamina B12 y de minerales como el hierro, potasio, fósforo y zinc [9]. Así, representa un papel fundamental en la alimentación, dentro de una dieta equilibrada y variada (junto a frutas, verduras, cereales, otros productos animales, etc.) y siguiendo las recomendaciones de consumo establecidas.

  1.   Lemale J, Mas E, Jung C, Bellaiche M, Tounian P; French-speaking Pediatric Hepatology, Gastroenterology and Nutrition Group (GFHGNP). (2019). Vegan diet in children and adolescents. Recommendations from the French-speaking Pediatric Hepatology, Gastroenterology and Nutrition Group (GFHGNP). Arch Pediatr.;26(7):442-450.
  2.   Lemoine, A., Giabicani, E., Lockhart, V., Grimprel, E., & Tounian, P. (2020). Case report of nutritional rickets in an infant following a vegan diet. Archives de pediatrie : organe officiel de la Societe francaise de pediatrie, 27(4), 219–222. https://doi.org/10.1016/j.arcped.2020.03.008
  3.   Iguacel, I., Miguel-Berges, M. L., Gómez-Bruton, A., Moreno, L. A., & Julián, C. (2019). Veganism, vegetarianism, bone mineral density, and fracture risk: a systematic review and meta-analysis. Nutrition reviews, 77(1), 1–18. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuy045
  4.   Cofnas N. (2019). Is vegetarianism healthy for children?. Critical reviews in food science and nutrition, 59(13), 2052–2060. https://doi.org/10.1080/10408398.2018.1437024
  5.   ABC Cataluña. Amora E. Expertos alertan del aumento de niños con déficits neurológicos por las dietas sin carne. 28 Octubre 2016. Acceso el 07/07/2020.
  6.   PROPOSTA DI LEGGE d'iniziativa della deputata ELVIRA SAVINO. Introduzione degli articoli 572-bis e 572-ter del codice penale, concernenti il reato di imposizione di una dieta alimentare priva di elementi essenziali per la crescita a un minore di anni sedici. Disponible en: http://documenti.camera.it/leg18/pdl/xhtml/leg.18.pdl.camera.955.18PDL0022740.html
  7.   La Razón. Muñoz B. Niños veganos. Una dieta restrictiva que pone en riesgo su desarrollo. 11 septiembre 2016. Acceso el 07/07/2020.
  8.   ABC. Una dieta vegetariana o vegana mal planificada en niños puede tener consecuencias negativas en su salud. 17/02/2017. Acceso el 08/07/2020.
  9.   Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC). Guía de la alimentación saludable para atención primaria y colectivos ciudadanos. Disponible en: http://www.nutricioncomunitaria.org/es/noticia/guia-alimentacion-saludable-ap
  10.   Culture Viande. VEGETALISME CHEZ L’ENFANT : UNE MALTRAITANCE NUTRITIONNELLE CONDAMNEE PAR LA LOI. 26 de Octubre, 2016. Acceso el día 7/07/2020. Disponible en: https://www.cultureviande.fr/actualite/vegetalisme-chez-lenfant-une-maltraitance-nutritionnelle-condamnee-par-la-loi/
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