Salvar el planeta de los efectos el cambio climático es un reto global

Día contra el Cambio Climático 24O

El trabajo del sector ganadero-cárnico contra el cambio climático

La lucha por combatir los efectos del Cambio Climático es un desafío global que nos importa y afecta a todos. El sector cárnico es perfectamente consciente de los retos medioambientales que afronta nuestra sociedad, por ello trabaja cada día para conseguir un modelo de transición ecológica global y una producción más sostenible. 

Y para muestra, estos datos. Lejos de lo que algunos piensan y manifiestan, el sector ganadero representa solamente el 7% de las emisiones de gases de efecto invernadero, frente al 27% del transporte, el 19% de la industria, el 17% de la generación de electricidad o el 9% del consumo de combustibles. Por tanto, el sector cárnico-ganadero no es el principal causante del Cambio Climático como algunos tratan de poner continuamente en el debate público. Los datos del "Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero" del Ministerio de Transición Ecológica avalan que sus emisiones de GEI son muy inferiores a las producidas por otros sectores. Pero a pesar de ello, el sector no deja de estar preocupado por reducir su huella y aportar soluciones para conseguir la neutralidad de emisiones.

La verdadera huella del sector ganadero-cárnico en el planeta

En los últimos tiempos se han difundido numerosas noticias que culpabilizan al sector ganadero del calentamiento global, planteando una reducción drástica del consumo de carne. Sin embargo, estas acusaciones quedan refutadas por los datos oficiales.

A pesar de ello, el sector cárnico continúa desarrollando nuevas técnicas de producción con un menor impacto ambiental con objetivos como reducir en diez años un 15% la huella de carbono en el sector vacuno (Programa Life Beef Carbon), las emisiones de amoniaco (47%), metano (54%), óxido nitroso (38%) y emisiones por la gestión de estiércoles (14%) o el consumo de agua por kilo de carne producido (30%) en el sector porcino. Además, debemos tener en cuenta que ya hay producciones como el ovino o el conejo que no tienen prácticamente emisiones GEI.

Es importante saber que el metano producido por la ganadería es biogénico y solo permanece en la atmósfera doce años, frente a los miles de años que permanecen gases como el CO2 que producen otros sectores de actividad, y que ya hay algunos sectores y actividades  ganaderas que tienen huella ambiental negativa (mayor secuestro de carbono que emisiones). Igualmente, hay que conocer que la actividad ganadera, al contrario de lo que se manifiesta a veces de forma errónea, promueve la biodiversidad y que aprovecha nada menos que 25 millones de hectáreas que son pastoreadas, y que no son aptas para la agricultura. Por no hablar de su contribución fundamental al desarrollo rural y territorial.

La ganadería es un ejemplo de economía circular, con actividades como la reutilización para la alimentación del ganado de residuos y de subproductos de producciones vegetales para uso humano, o la gestión eficiente de estiércoles y purines como subproductos con una importante utilidad agronómica como biofertilizantes orgánicos de cultivos, además de ofrecer numerosos servicios ecosistémicos.

No debemos olvidar que el sector ganadero permite mantener importantes ecosistemas que no serían viables sin su utilización, como las dehesas en el caso del cerdo ibérico o el pastoreo tradicional del ovino y caprino y el del vacunoen dehesas y zonas de montaña, que están unidos al fomento de la biodiversidad y la conservación de los espacios naturales. También el pastoreo, actividad fundamental en la prevención de incendios forestales.


 

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