La cadena ganadero-cárnica muestra su unidad y compromiso con la sostenibilidad y residencia económica, ambiental y social.

 

  • Las seis organizaciones interprofesionales afrontan los retos y oportunidades del sector para contribuir a la estabilidad y recuperación tras la pandemia, y abordar los desafíos del cambio climático o el reto demográfico.
  • Muestran los compromisos del sector con los sistemas alimentarios, la salud, la sostenibilidad y la digitalización de la actividad y su fuerte apuesta por el territorio y la España
    rural.

 

22 de septiembre de 2021 . Las seis organizaciones interprofesionales que representan al sector ganadero-cárnico español (ASICI, AVIANZA, INTERCUN, INTEROVIC, INTERPORC Y PROVACUNO) han puesto de manifiesto su unidad de acción y el compromiso para poner en valor y defender los intereses de toda la cadena y garantizar su sostenibilidad y resiliencia económica, ambiental y social para contribuir a la recuperación y la
estabilidad que necesita España para afrontar los retos de futuro.


En el marco de dos de las citas más representativas para el sector, FIGAN 2021, la Feria Internacional para la Producción Animal que se celebra en Zaragoza, y el 21º Congreso Aecoc de Productos Cárnicos y Elaborados que
tiene lugar en Lleida, han intervenido Javier López y Alberto Herranz representando a las seis organizaciones interprofesionales y han defendido que «solo juntos podremos afrontar los retos y oportunidades que experimentará el sector en los próximos años en el marco de Estrategias como la De la Granja a la Mesa o los Fondos Europeos Next Generation EU, así como importantes fenómenos como el cambio climático o el reto
demográfico».


Javier López ha indicado en FIGAN que «las seis interprofesionales de la cadena, desde una posición de liderazgo en el sector, hemos aunado fuerzas en una colaboración sin precedentes en nuestro ámbito económico para
asumir nuevos compromisos que actúen en favor de la reconstrucción económica y social de España y contribuyan a superar los retos comunes»

Por su parte, Alberto Herranz ha manifestado en el Congreso Aecoc que la cadena ganadero-cárnica es un importante ecosistema generador de oportunidades y buscamos que lo sea aún más. «En todo el país, dos millones de personas viven de la cadena ganadero-cárnica, con presencia mayoritaria en el medio rural, en muchos municipios con menos de 5.000 habitantes que son los más afectados por la despoblación. La ganadería
aporta más de 15.000 millones de euros a la producción agraria, mientras que la industria cárnica factura más de 26.000 millones de euros, lo que la sitúa como líder de todo el sector alimentario con el 22,6% del total, ha destacado Herranz, concluyendo que formamos parte de la cadena ganadero-cárnica estamos comprometidos con contribuir al progreso económico de nuestro país».


El ámbito del sector va desde lo internacional a lo local, ya que el mantenimiento de la ganadería en el medio rural genera actividad económica en el ámbito local a través de las más de 400.000 explotaciones ganaderas activas y de las empresas instaladas en el territorio, en muchas ocasiones, en municipios de menos de 5.000 habitantes, que se encuentran en una especial grave situación como consecuencia de la despoblación, lo
que la convierte en un agente fundamental para la vertebración del territorio y para afrontar la despoblación.


Ejemplaridad y compromiso del sector con la estabilidad

El sector agroalimentario español, con el sector ganadero-cárnico a la cabeza, ha demostrado durante todo el periodo de pandemia que actúa con sentido de Estado para asegurar la disponibilidad de productos para toda la
población.

Tras el largo periodo de pandemia, ha llegado el momento de la recuperación económica, en el que las entidades públicas y privadas han colaborar juntas para el progreso económico y social del país. Y la cadena ganadero-cárnica manifiesta su compromiso con la transformación de toda la cadena de valor para aumentar su competitividad, sostenibilidad económica y ambiental, así como sus capacidades de digitalización, como
podremos observar en el desarrollo del próximo PERTE agroalimentario que diseñará el Gobierno de España en estrecha colaboración con el sector y la cadena.

En este sentido, las políticas públicas juegan un papel fundamental en la reactivación de los diferentes sectores, como el agroalimentario que, tras un gran esfuerzo en los últimos años, necesitan contar con un contexto estable
para avanzar en sus actividades. Para mantener la capacidad exportadora y la productividad, es fundamental mantener un marco fiscal estable, evitando efectos distorsionadores sobre el conjunto de la cadena cárnica,
que llevarían a impactos regresivos, reduciendo sus ingresos en varios cientos de millones de euros, y presentando una naturaleza claramente regresiva al gravar especialmente a los hogares de renta más baja.


Compromiso con los sistemas alimentarios, la sostenibilidad y la salud


Las seis interprofesionales de la cadena ganadero-cárnica trabajan en los desafíos y metas a conseguir en nuestro sector para abordar las mejores soluciones posibles y propuestas de futuro con consenso y compromiso.
La cadena quiere seguir contribuyendo a la sostenibilidad ambiental y de los sistemas alimentarios, tal y como han trasladado en el marco de la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU, que tendrá lugar mañana.
La producción ganadero-cárnica es un pilar fundamental e insustituible del Sistema Alimentario Mundial, y además, es imprescindible como protector y conservador de los numerosos modelos de biodiversidad y patrimonios naturales.

El sector ganadero-cárnico forma parte de la solución a los retos medioambientales, consciente de que como cualquier actividad humana, su actividad tiene una huella ambiental. Y a la vez el sector manifiesta que, tal y como muestran los datos oficiales del propio Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la ganadería no es el principal responsable del cambio climático, representando únicamente el 7,8% del total de
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de nuestro país, mientras que los sectores vinculados con la producción y utilización de energía generan casi las tres cuartas partes de esos GEI.

Para afrontar los retos medioambientales, la cadena lleva mucho tiempo trabajando e invirtiendo grandes recursos, talento e innovación para conseguir un modelo de producción ganadera sostenible, circular, alineada
con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y neutra en emisiones, desarrollando nuevas técnicas de producción con un menor impacto ambiental en todos los puntos de la producción.

Es indudable la importancia y necesidad de que se produzcan alimentos sostenibles desde el punto de vista ambiental, pero también que tales alimentos sean saludables, asequibles y equitativos. El sector trabaja por la
promoción de dietas saludables, variadas y equilibradas que incluyan vegetales y productos de origen animal como la carne, siguiendo las recomendaciones de consumo expresadas por las agencias españolas e internacionales, como la OMS, que establece que “los alimentos de origen animal son las mejores fuentes de nutrientes de alta calidad”.

Dietas que contengan una base de frutas y verduras y que incluyan un consumo adecuado de carne, producto indisoluble de la dieta mediterránea y que forma parte nuestra cultura gastronómica y social, y que aporta a la población proteínas a precio asequible y de alto valor nutricional, además de numerosos minerales y vitaminas, como el hierro, fósforo, zinc, potasio, selenio, magnesio, o la vitamina B12, que nos permiten mantenernos
saludables.


Apuesta por la sostenibilidad y la digitalización y compromiso con el territorio


Desde la cadena ganadero-cárnica se está desarrollando un importante proyecto de futuro y para afianzar la competitividad, proponiendo inversiones en los ámbitos de la sostenibilidad, la digitalización y la
economía circular.

Para ello, más de 1.600 empresas y ganaderos, el 73,6% de las cuales son PYMES, coordinados bajo las seis organizaciones interprofesionales de la cadena, han comprometido más de 5.100 millones de euros en un proyecto ligado a los fondos europeos, que ha recibido el reconocimiento de los Ministerios de Industria y Agricultura como el mejor proyecto privado recibido por el Gobierno, por su ambición en la transformación ecológica y digital que supondrá para el sector.

Este proyecto reducirá la huella de carbono en un 30% para los productos finales y conseguirá hitos como hacer descender los niveles de amoniaco en un 28%, la huella hídrica en un 18%, los consumos energéticos en las granjas en un 38% y en las industrias cárnicas en un 22% y limitar el uso de piensos en un 15%.

Este proyecto fortalecerá además la cohesión territorial y el impulso de la España Rural, ya que tendrá un importante impacto sobre todas las Comunidades Autónomas españolas, especialmente en los pequeños
municipios.

Y en este sentido, las seis interprofesionales de la cadena han puesto en marcha también la Red Municipal Ganadero-Cárnica, que se constituye como un foro en el que los municipios españoles con una presencia
relevante de actividad ganadero-cárnica puedan compartir inquietudes, retos y oportunidades, devolviéndoles el protagonismo que merecen en el debate nacional y defender los compromisos del sector, que impactan tan
positivamente en estos territorios, generando actividad, empleo y fijando lan población en pequeños núcleos. No hay que olvidar que en España la cadena sitúa más de la mitad de su actividad en municipios de menos de
5.000 habitantes.

Para ello, se ha suscrito un convenio de colaboración con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que dotará a la Red de apoyo, capacidad difusión y promoción, y numerosos ayuntamientos de regiones
como Extremadura, Cantabria, Andalucía, Murcia, Galicia o Castilla-La Mancha están formalizando ya su participación en este proyecto.

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