Un alimento fundamental en todas las etapas de la vida que raramente produce alergias alimentarias

Consejos para una dieta equilibrada

La carne, un alimento para todos

En la actualidad los productos de origen animal se consideran alimentos muy nutritivos y con diferentes beneficios para la salud. Así, la carne representa una fuente de proteínas (20 g de proteína/100 g de carne), de fósforo, hierro, zinc y de vitaminas del grupo B (B3, B6 y B12) para gran parte de la población mundial.

Se trata de un alimento fundamental en todas las etapas de la vida y que raramente produce alergias alimentarias, por lo que podemos decir que puede ser consumida por toda la población. 

A diferencia de otros grupos de alimentos como los frutos secos o el pescado, que inducen sensibilizaciones alérgicas de forma más frecuente y que suelen mantenerse a lo largo de los años, en el caso de la carne, en caso de presentarse algún tipo de alergia, esta suele desaparecer durante los primeros años de vida, por lo que en los adultos no es algo que encontremos de forma habitual. Una de las razones es que los principales alérgenos de la carne son termolábiles por lo que los niños empiezan a tolerar la carne que esté bien cocinada a edades tempranas.

En algunas situaciones de alergia a las proteínas presentes en la leche de vaca y sus derivados, puede darse también alergia a las proteínas de la carne de vacuno. Sin embargo, el 90% de los alérgicos a la proteína de vacuno pueden tomar carne. Por ello, es de los primeros grupos de alimentos que se recomienda introducir desde el inicio de la alimentación complementaria de los niños, ayudando de esta forma a generar tolerancia. 

Por último, la carne fresca está permitida incluso en las dietas más restrictivas de alimentos por motivos de salud como por ejemplo la Dieta FODMAP utilizada en situaciones como el Síndrome de Intestino Irritable. En este tipo de dieta se excluyen alimentos vegetales ricos en hidratos de carbono de baja absorción altamente fermentables que en algunas personas pueden llegar sin digerir al intestino grueso, provocando molestias intestinales. Además, también es posible el consumo de las carnes frescas en personas celíacas, así como de todos aquellos derivados cárnicos elaborados con ingredientes exentos de gluten.

Por otra parte, la carne es un alimento con gran versatilidad que aporta proteínas y micronutrientes entre los cuales destacan las vitaminas del grupo B como la tiamina (B1), niacina (B3) y las vitaminas B6 y B12, contribuyendo estás últimas al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la reducción del cansancio y la fatiga, y minerales como el hierro y el zinc.

En definitiva, una ingesta adecuada de carne es una herramienta a tener en cuenta para conseguir el aporte de los requerimientos nutricionales a lo largo del día. Sin olvidarnos de cumplir con las recomendaciones de ingesta para cada tipo de corte, seguir una dieta variada y equilibrada y realizar ejercicio físico de forma regular.
 

La carne, un alimento para todos
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