La industria cárnica contribuye a reducir el riesgo de contagio gracias a sus estrictos controles sanitarios

La seguridad alimentaria como garantía frente a la pandemia

 

La seguridad alimentaria siempre ha sido un aspecto prioritario de productores, consumidores y autoridades, pero en estos momentos, en los que todos los países del mundo trabajan por controlar y frenar la pandemia del Covid-19, la seguridad alimentaria adquiere, si cabe, más valor por su papel en la prevención y reducción del riesgo de contagio. La industria cárnica española, continuando con su compromiso para vencer esta crisis, ha intensificado controles y ha añadido a la cadena de producción protocolos específicamente diseñados para la lucha contra el virus y salvaguardando la seguridad de toda la población.

Carne y Salud | Seguridad alimentaria

La Industria cárnica española

El pasado año, la Unidad de Inteligencia de The Economist desarrolló, con el respaldo de Corteva Agriscience, el segundo informe Índice Global de Seguridad Alimentaria, que analiza los sistemas alimentarios de 113 países. En dicho informe España obtuvo el puesto 12 en la categoría “calidad y seguridad alimentaria”, confirmándonos como un país referente en seguridad alimentaria gracias a las estrictas normas de higiene y controles oficiales que se realizan periódicamente para garantizar la seguridad en la producción alimentaria.

Como acreditan pues los expertos en materia de seguridad alimentaria, el sector cárnico español es todo un modelo a seguir en términos de trazabilidad y control sanitario. Hace años que se implantaron sistemas de vigilancia en la producción orientados a ofrecer las mayores garantías sobre los productos cárnicos. Los productores aplican en sus explotaciones el Modelo de Producción Europeo (MEP), que sigue los estándares más elevados del mundo en seguridad y calidad alimentaria, supervisados por un sistema de trazabilidad que permite conocer el proceso completo del producto desde la granja hasta la mesa.

El paquete de higiene de la normativa europea, recoge una serie de reglamentos en los que se establecen unos requisitos higiénicos y sanitarios de obligado cumplimiento para la industria alimentaria, así como normas más específicas para aquellas industrias que trabajan con alimentos de origen animal.

Todas estas regulaciones sanitarias y controles realizados en el sector cárnico garantizan ya de por sí la inocuidad de los productos cárnicos, impidiendo que estos puedan contaminarse por cualquier patógeno. Pese a ello, desde la llegada de la pandemia el sector ha reforzado aún más dichas medidas de seguridad para trabajadores, consumidores y toda la población.

La industria cárnica garantiza la seguridad de los alimentos, pero los consumidores también tenemos también un papel relevante en esta lucha para frenar la pandemia. Ahora que caminamos hacia una progresiva normalidad debemos seguir respetando las normas de higiene y hábitos saludables sobre los alimentos que adquirimos y seguir las recomendaciones que, en este sentido, establecen las autoridades sanitarias.

INVESTIGACIÓN EN LA CALIDAD Y SEGURIDAD DE LA CARNE

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