Preocupación en el sector cárnico por el contenido anti-ganadería de la «Estrategia España 2050»

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Preocupación en el sector cárnico por el contenido anti-ganadería de la «Estrategia España 2050»
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  •  Todos los indicadores internacionales reflejan que el patrón de dieta y de estilo
    de vida de nuestro país es de los más adecuados, situándolo como el país más
    saludable del mundo.
  • Cuando se cuestiona el papel de la ganadería, se está poniendo en tela de juicio
    a una parte muy importante del tejido social y la vertebración territorial,
    especialmente en lo que concierne a la España rural.
  • El sector es perfectamente consciente de los retos medioambientales que
    afronta nuestra sociedad y por ello está trabajando e invirtiendo grandes
    recursos para conseguir un modelo de producción ganadera más sostenible,
    circular y neutra en emisiones.

1 de junio de 2021. Las seis Organizaciones Interprofesionales que representan a cientos de miles de
ganaderos, empresas, trabajadores y técnicos de toda España vinculados a los sectores ganaderos y
cárnicos, han dirigido una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresándole su profunda
inquietud ante las diversas alusiones negativas hacia la producción ganadera y el consumo de carne en
nuestro país incluidas en el documento de la Estrategia España 2050 presentado por él.
Estas alusiones se basan en datos parciales, inexactos o en conclusiones desenfocadas en las que se
combinan argumentos medioambientales con apelaciones a la restricción del consumo de carne y
productos ganaderos, que reflejan de forma mimética los planteamientos de grupos de interés y de
activismo contrarios a la ganadería y sus producciones.

Por ello, aun recibiendo positivamente la llamada de atención que supone para toda la sociedad
española la presentación de esta Estrategia, con el objetivo de construir entre todos una España más
eficiente, más digital, más verde y más justa, las Interprofesionales ASICI, AVIANZA, INTERCUN,
INTEROVIC, INTERPORC y PROVACUNO, han presentado al jefe del Ejecutivo una batería de datos
e informaciones basados en fuentes oficiales de los propios ministerios, organismos internacionales y
entidades de prestigio científico y técnico.

El objetivo es que la Presidencia del Gobierno disponga de un panorama mucho más completo y
balanceado sobre los sectores ganadero-cárnicos y su relevancia social y el papel de la carne en la
dieta y en la salud de los ciudadanos españoles, así como en la sostenibilidad ambiental y la
vertebración territorial del país, especialmente de las zonas rurales, así como su contribución esencial
al empleo y a la balanza comercial de España, que lo configuran como un sector estratégico para la
recuperación económica y social.

Cuando se hace referencia negativa al modelo de alimentación de los españoles, no se tiene en cuenta
que, muy al contrario, todos los indicadores internacionales reflejan que el patrón de dieta y de estilo de
vida de nuestro país es de los más adecuados del mundo, ofreciendo perfiles que sitúan a España a la
cabeza mundial como el país más saludable del mundo, el país con más esperanza de vida de la Unión
Europea y mayor esperanza de vida del mundo y con un índice muy por debajo de la media en
incidencia de cáncer de todos los países de la OCDE.

El sector trabaja para difundir las recomendaciones de consumo, conservación y preparación que fijan
los organismos científicos y las sociedades y expertos en salud y en nutrición, para conseguir un patrón
de alimentación y consumo de la población adecuado y responsable, junto con los alimentos de origen
vegetal, los demás grupos de alimentos y la actividad física necesaria. La carne y los derivados
cárnicos forman parte de la Dieta Mediterránea, nuestro patrón de alimentación reconocido como
Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Por ello, hay que destacar que un consumo moderado, equilibrado y en las cantidades recomendadas
de carne y con un estilo de vida activo son importantes para una nutrición y desarrollo adecuados. En
este sentido, la evidencia científica es clara y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS)
establece “los alimentos de origen animal son las mejores fuentes de nutrientes de alta calidad”,
recalcando que hay que promover el consumo de dietas saludables y diversificadas.

Cuando se cuestiona el papel de la ganadería y la industria en el desarrollo de nuestro país y de sus
territorios, y el papel de la carne en la alimentación de la población, se está poniendo en tela de juicio a
una parte muy importante del tejido social y la vertebración territorial, especialmente en lo que
concierne a la España rural.

La ganadería emplea de forma directa a más de medio millón de personas y las industrias cárnicas y el
comercio minorista a cerca de 200.000 empleados. La actividad ganadera se desarrolla en más de
350.000 granjas de toda la geografía nacional que hacen una aportación de 16.000 millones de euros a
la Producción Final Agraria.

Y en conjunto, de la producción ganadera y comercialización de carnes dependen en España más de
2,5 millones de personas, desde los agricultores que cultivan alimentos para el ganado y la industria de
piensos, los ganaderos, las industrias cárnicas, la industria de sanidad animal, los profesionales
veterinarios, el sector de logística y transporte ganadero y cárnico, las industrias auxiliares y el retail y
la distribución especializada.

En términos de riqueza económica y social, la industria cárnica es uno de los primeros sectores
industriales y supone aproximadamente el 2,2% del PIB total español y el 13,8% del PIB de la rama
industrial, con cerca de 3.000 empresas, distribuidas especialmente en zonas rurales, con una
facturación de 27.957 millones de euros, junto a 25.000 establecimientos minoristas especializados con
ventas superiores a 5.000 millones de euros.

Además, el sector de la carne aportó el pasado año 8.680 millones de euros de exportaciones a la
balanza comercial de España, un saldo positivo del 799% y que contribuye a paliar el tradicional déficit
comercial de nuestro país. El sector cárnico genera un importante flujo de inversiones que proporciona
igualmente actividad y empleo en sectores relacionados, genera importantes actividades de
investigación y desarrollo, implicando a numerosos centros tecnológicos, grupos de investigación,
universidades, etc., contribuyendo al avance científico y técnico de nuestro país

Firme compromiso medioambiental con inversiones de mejora

Respecto a las apelaciones a la sostenibilidad, hay que indicar que hay sectores contrarios a la
ganadería y la carne -tanto ideológicos como económico-financieros e industriales- que intentan de
forma recurrente situar en la opinión pública el debate sobre el impacto medioambiental de la actividad

ganadera y su contribución al cambio climático, para contraponer otros modelos tanto de patrones de
alimentación como industriales y comerciales.
Es importante conocer que en España, según los datos oficiales del Inventario Nacional de Gases de
Efecto Invernadero, la producción ganadera de carne representa únicamente el 7,8% del total de
emisiones de GEI. Por el contrario, otros sectores de actividad, especialmente los vinculados con la
energía y el uso de combustibles fósiles, suponen la parte principal de emisión de GEI.
El 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la ganadería en el mundo
provienen de los países en vías de desarrollo, por lo que no se puede contribuir a mitigar el cambio
climático con una visión eurocéntrica. La intensidad de las emisiones (CO 2 eq/kg de carne) varía entre
las diferentes áreas del mundo. En nuestro entorno (Europa del Oeste) tenemos una de las
intensidades más bajas, con sistemas productivos mucho más eficientes en el uso de los alimentos, el
manejo y la sanidad animal. Por eso producimos menos emisiones por unidad de producto final.
El metano que se produce en la agricultura representa solo en torno al 27% del metano total emitido en
el mundo. Este metano, además, forma parte de un ciclo biogénico (se transforma en CO 2 y H 2 O en 12
años), que pasa a ser absorbido por las plantas en la fotosíntesis. Con unos censos ganaderos
estables, no aumenta el CO 2 en la atmósfera a lo largo del tiempo, por lo que la ganadería no
contribuye al calentamiento como lo está haciendo el consumo de combustibles fósiles.
A nivel global, la ganadería no compite con el hombre en el uso de los recursos: el 86% de los
alimentos consumidos por la ganadería a nivel mundial no son alimentos utilizables por el hombre.
Además, utiliza el 70% de la superficie agrícola; sin embargo, la mitad de esa superficie son pastos
permanentes y tierras marginales que no son aptos para la agricultura. Y el 90% del agua que se
atribuye a la producción de carne es agua verde, procedente de la lluvia, que seguiría cayendo en caso
de desaparición de los animales. En España, el ganado de todo tipo pastorea algo más de 25 millones
de hectáreas, que son áreas que no son aptas para la agricultura y no se destinan ni pueden destinarse
a este fin. La prevención de incendios es una de las actividades esenciales de la ganadería extensiva
para contribuir a la mitigación del cambio climático.
Existen muchas alternativas para reducir las emisiones de GEI procedentes de la ganadería y la
producción ganadera española está trabajando en esa línea, modificando los sistemas de manejo para
reducir las emisiones entre un 20 y 30%. El sector es perfectamente consciente de los retos
medioambientales que afronta nuestra sociedad en todas sus actividades y por ello está trabajando e
invirtiendo grandes recursos para conseguir un modelo de transición ecológica global, así como una
producción ganadera más sostenible, circular y neutra en emisiones, desarrollando nuevas técnicas de
producción con un menor impacto ambiental.

Finalmente, los productos de origen animal generan mucho menos desperdicio alimentario del que se
produce en otros alimentos que llegan a nuestras mesas. En España ese porcentaje es todavía más
reducido, y suponen solo el 7,1%, del total de alimentos desperdiciados. Este dato es muy relevante
dado que en la Unión Europea los alimentos desperdiciados generan 170 millones de toneladas
equivalentes de CO 2 al año, lo que supone el 17% de las emisiones directas de gases de efecto
invernadero.

ASICI. La Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico agrupa a los productores y a las industrias de transformación de productos ibéricos. www.iberico.com

AVIANZA. La Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola agrupa tanto las granjas y centros de producción como las salas de despiece y procesamiento. www.avianza.org

INTERCUN. La Organización Interprofesional para impulsar el Sector Cunícula integra a los representantes de la rama de producción y a las empresas de transformación- comercialización de carne de conejo. www.carnedeconejo.es

INTEROVIC. La Organización Interprofesional del Ovino y el Caprino de Carne representa a los productores de esta rama ganadera y a los industriales y comercializadores que generan y distribuyen los productos derivados. www.interovic.es

INTERPORC. La Organización Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca representa a todos los sectores de la cadena de valor del porcino de capa blanca: producción, transformación y comercialización. www.interporc.com

PROVACUNO. La Organización Interprofesional Agroalimentaria de la Carne de Vacuno está integrada por las principales organizaciones del sector productor y del sector de la transformación/comercialización. www.provacuno.es

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