Carne y prevención de la esclerosis múltiple

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Carne y prevención de la esclerosis múltiple
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La carne presenta una combinación de diferentes nutrientes entre las que destaca su aporte de proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales. Cada uno de estos nutrientes tiene un papel importante en la función del sistema nervioso central, lo que puede influenciar el desarrollo y prevención de la esclerosis múltiple.

 

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria, crónica, autoinmunitaria y neurodegenerativa del sistema nervioso central (SNC) que afecta al cerebro y a la médula espinal¹. La mielina es una lipoproteína que recubre el tallo de las neuronas (células nerviosas), implicadas en la transmisión y conducción de impulsos nerviosos o eléctricos. Cuando la mielina se pierde o daña, los impulsos nerviosos se ralentizan o incluso dejan de transmitirse. 

La EM es una enfermedad desmielinizante, cuya incidencia está aumentando a nivel mundial, lo que sugiere la existencia de factores ambientales asociados como la baja exposición al sol, niveles bajos de vitamina D, tabaquismo, mononucleosis y la dieta. La causa del origen de esta enfermedad no es bien conocida, parece existir un ataque de los anticuerpos al SNC. 

Se cree que algún factor ambiental podría desencadenar el proceso de formación de anticuerpos contra el SNC en individuos susceptibles. Por el momento lo que está claro es que la mayoría de los casos aparece entre los 20 y 40 años, afectando más a las mujeres.

Carne y salud neurológica

Recientemente varios estudios han demostrado la relación entre la dieta mediterránea, en donde la carne juega un papel importante, y disminución del riesgo de padecer EM; además, se ha evaluado la inclusión de carne roja en la dieta (dentro de La Dieta Mediterránea) y su efecto en el desarrollo de EM. En un reciente estudio, se evaluó el patrón dietético de 840 personas con el fin de determinar si existe algún vínculo entre llevar una dieta mediterránea que incluya carne roja fresca, como ternera, cordero o cerdo, y un menor riesgo de sufrir la desmielinización del SNC, lo cual es un precursor para el desarrollo de EM²

El resultado del estudio fue que una porción diaria (65 g) de carne roja sin procesar, dentro de la dieta mediterránea saludable, puede ser beneficioso para las personas con alto riesgo de padecer EM.

La carne es un alimento con unas características nutricionales excepcionales, lo que hace que sea un alimento básico en multitud de dietas, además de ser parte fundamental de nuestra tradición gastronómica y cultural. 

La Dieta Mediterránea se caracteriza por ser rica en fibra, frutas y vegetales junto con un consumo adecuado y variado de productos cárnicos, priorizando los cortes magros de la carne y utilizando técnicas culinarias saludables. La dieta mediterránea es conocida por sus beneficios para la salud entre los que están la disminución de enfermedades crónicas³ ⁴, hierro, magnesio, selenio, y vitaminas del grupo B son fundamentales para mantener la salud de la función neurológica.

Proteínas de alto valor biológico

Las proteínas de la carne nos aportan aminoácidos esenciales, que necesitamos ingerir a través de la dieta y son necesarios para el correcto funcionamiento del organismo. Por ejemplo, el triptófano, aminoácido esencial que se encuentra en la carne, se relaciona con la capacidad de limitar la inflamación del cerebro⁵.

Minerales

La carne contiene minerales necesarios para el organismo humano, entre los que destacan hierro, fósforo, zinc o selenio entre otros.  El selenio con sus propiedades antioxidantes⁶, el zinc que interviene en el sistema inmune⁷, el fósforo implicado en multitud de reacciones y sistemas del organismo y el hierro importante en el funcionamiento normal del SNC⁸, son elementos muy importantes tanto en la prevención como mejora de la EM. 

Vitamina B12

La importancia nutricional de la carne en cuanto a las vitaminas se basa principalmente en los contenidos en vitaminas del complejo B. La carne es de gran importancia en la dieta humana ya que proporciona casi el 69 % del aporte diario de vitamina B12

Esta vitamina es necesaria para la producción de glóbulos rojos y para un adecuado funcionamiento del sistema nervioso, ya que tiene un papel importante en la formación de la vaina de mielina y su déficit puede provocar síntomas neurológicos. Existen diversos estudios que indican que hay una relación directa entre los niveles de vitamina B12 y la EM⁹.

En definitiva, la combinación de nutrientes que presenta la carne supone una importante estrategia para la prevención de la EM y para mejorar la calidad de vida de los pacientes que ya la padecen.

 

¹. Reich DS, Lucchinetti CF, Calabresi PA. Multiple sclerosis. N Engl J Med 2018;378:169–80

². Black LJ, Baker K, Ponsonby AL, van der Mei I, Lucas RM, Pereira G; Ausimmune Investigator Group. A Higher Mediterranean Diet Score, Including Unprocessed Red Meat, Is Associated with Reduced Risk of Central Nervous System Demyelination in a Case-Control Study of Australian Adults. J Nutr. 2019 May27.

³. Romagnolo DF, Selmin OI. Mediterranean Diet and Prevention of Chronic Diseases. Nutr Today. 2017;52(5):208–222. 

⁴. Dinu M, Pagliai G, Casini A, Sofi F. Mediterranean diet and multiple health outcomes: an umbrella review of meta-analyses of observational studies and randomised trials. Eur J Clin Nutr 2018;72:30–43

⁵. Rothhammer V, Mascanfroni ID, Bunse L, Takenaka MC, Kenison JE, Mayo L, Chao CC, Patel B, Yan R, Blain M, Alvarez JI, Kébir H, Anandasabapathy N, Izquierdo G, Jung S, Obholzer N, Pochet N, Clish CB, Prinz M, Prat A, Antel J, Quintana FJ. Type I interferons and microbial metabolites of tryptophan modulate astrocyte activity and central nervous system inflammation via the aryl hydrocarbon receptor. Nat Med. 2016 Jun;22(6):586-97.

⁶. Huang Z, Rose AH, Hoffmann PR. The role of selenium in inflammation and immunity: from molecular mechanisms to therapeutic opportunities. Antioxid Redox Signal. 2012;16(7):705–743.

⁷. Bredholt M, Frederiksen JL. Zinc in Multiple Sclerosis: A Systematic Review and Meta-Analysis. ASN Neuro. 2016;8(3):1759091416651511. 

⁸. Stankiewicz JM, Neema M, Ceccarelli A. Iron and multiple sclerosis. Neurobiol Aging. 2014 Sep 1;35:S51–8.

 

 

 

 

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